Cocina con isla y altillo metálico bajo las vigas de madera
Sala con pilares de ladrillo visto
Julio 2026
Localización
Valencia
Categoría
Residencial
Reforma de vivienda
Superficie
83 m²
Fotografía
Oleh Kardash
Subestructura metálica gris del altillo

Casa Morvedre

Ubicada en la última planta de un edificio valenciano de 1930, esta vivienda surge de la voluntad de redescubrir la esencia misma de su arquitectura. Al igual que un arqueólogo que aparta las capas del tiempo, el primer gesto del proyecto fue desnudar el espacio: prescindir del falso techo para sacar a la luz las vigas de madera que vuelven ahora a respirar, dando al hogar toda la magnitud de su estructura.

La casa se articula a partir de un elemento vertebrador que organiza la vida interior: una caja de servicios central. Este volumen estratégico, que alberga la cocina y el cuarto de baño, no solo resuelve las necesidades técnicas, sino que actúa como una frontera sutil. Es una pieza que divide con delicadeza la efervescencia de los espacios de día del rincón íntimo que conforma la habitación, garantizando la privacidad de ambas atmósferas sin romper la fluidez del recorrido.

Cocina con isla y entreplanta con viga metálica
Planta arquitectónica Casa Morvedre
Escalera helicoidal metálica hacia el altillo

La generosa altura recuperada invitó a una segunda conquista del vacío. Una ligera subestructura metálica se eleva para dar vida a un altillo que se asoma, a modo de mirador, sobre la zona de día, regalando casi 30 m2 adicionales a la vivienda. El ascenso a este nuevo estrato se realiza a través de una esbelta escalera helicoidal. En la puerta de entrada esta pieza te recibe y se deja contemplar desde el salón, erigiéndose ya no solo como un elemento de transición, sino como una verdadera obra escultórica que dota de identidad al espacio.

Zona de día con escritorio, vigas vistas y altillo
Detalle de la escalera helicoidal bajo el altillo

Frente a la historia, aparece la intervención contemporánea. El proyecto se concibe a través de un diálogo constante de texturas y épocas. Los nuevos elementos metálicos, vestidos de un gris sobrio y de marcado carácter industrial, contrastan radicalmente con la calidez de la madera y la franqueza del ladrillo visto. Estos materiales originales son las trazas que relatan la historia casi centenaria del edificio.

Ventana de vidrio acanalado con lámpara

De esta manera, la vivienda se transforma en un lienzo material donde conviven, en perfecto equilibrio, lo antiguo y lo nuevo; un hogar concebido para habitar el presente mientras se percibe, en cada rincón, el silencioso y poético paso del tiempo.